Entrevista al Director y Brigadier Corporativo

El Brigadier Gonzalo Osvaldo Álvarez Muñoz, ingresó a la Armada el día 2 de Enero de 1978 al Curso de Aspirantes a Oficiales de Reserva (CAOR), mientras estudiaba Ingeniería Civil en la Universidad de Chile, graduándose como Subteniente (RN) en Marzo del año 1980.


Se integró como socio Caleuchano en la capitanía de Coquimbo el 15 de octubre de 1996 en ceremonia de engrilletamiento del Bogatún del Combate Naval de Angamos y día del Suboficial Mayor de la Armada.


Asumió diversos roles en la directiva de la Capitanía, donde asumió como Brigadier Mayor de la misma el 21 de Mayo de 1997 y hasta el 29 de Noviembre de 1997, y luego desde el 21 de Mayo de 2001 y hasta el 21 de Mayo de 2008.


Fue trasbordado al Buque Madre el 16 de junio del año 2020 y tras un reconocido trabajo y espíritu Caleuchano demostrado en toda ocasión es que es designado como Director y Brigadier Corporativo el 02 de marzo del presente año.


Lleva más de 25 años como socio Caleuchano y manifiesta que "estos años han sido extraordinarios. En primer lugar, tuve el honor de engrilletarme en una Capitanía tradicional, de pocos miembros, en la cual en ese entonces no teníamos sede. Cada vez que hacíamos un Bogatún llevábamos todos nuestros galvanos, talegón de señales y recuerdos en una gran caja, para amantillar el recinto donde se iba a celebrar el Bogatún. Entre ellos el antiguo y señorial Club Social de Coquimbo, que muchos antiguos marinos recordarán, el Hotel Bucanero y el Club de Yates entre otros. Alguna vez también lo celebramos en el recinto de la Gobernación Marítima de Coquimbo".


También recuerda que anécdotas hay muchas, pero de las mas interesantes puede nombrar algunas... "La primera fue para un cocktail a bordo que el mismo 21 de Mayo en que asumí como Brigadier Mayor, en el cual estaba invitado un Práctico que también era Caleuchano, el Almirante Don Alejandro Campos Lira. Yo no lo conocía mucho, y el a mi tampoco. Apenas llegados a toldilla del buque donde ya estaban algunos invitados, se acerca a mí y me dice “Buenas noches, mi Brigadier Mayor, Cadete Alejandro Campos se presenta”. Ese gesto retrata completamente nuestro lema “Hic deletur omnis dissensio”, “Aquí muere toda diferencia”. Un Almirante saludando a un Subteniente".


"Otra de las experiencias inolvidables fue el haber convivido con dos insignes caleuchanos, Uno de ellos el Cadete Jorge Valenzuela Figari, náufrago de la Lautaro e hijo del Gobernador Marítimo de Coquimbo para la sublevación de la Escuadra del año 1934. Este cadete tenía una muy entretenida rivalidad con el Cadete Patricio Campos Lira, hermano del Almirante mencionado en párrafo anterior e hijo del Comandante en Jefe de la Escuadra sublevada, y que estuvo retenido mientras duró la asonada por parte de los marineros amotinados. Imagínense las historias que ambos contaban.


También recuerdo con mucho cariño por su deferencia al Cadete Federico Barraza Pizarro, el “indio” Barraza, submarinista, marino de tomo y lomo, con un humor espectacular y con un bagaje de anécdotas novelescas maravillosas.


Tuve el honor de dirigir la Capitanía para cuando gracias a un aporte del Buque Madre, logramos constituir un Comodato con el Club de Yates de La Herradura, lo que nos permite hasta el día de hoy tener nuestra propia sede, y un recinto en el cual celebrar nuestros Bogatunes.


Por motivos laborales que me llevaron a participar hasta el día de hoy en varios de los grandes megaproyectos mineros en Chile y el resto de Sud América, primero en Codelco y ahora en Hatch, empresa de ingeniería internacional con sede en Canadá y oficinas en Santiago, es que comencé una vida itinerante, entra Chuquicamata, Santiago y Coquimbo que me obliga a permanecer durante la semana en Santiago, es que pedí mi transbordo al Buque Madre, el cual fue aprobado en Junio del año 2020.


Junto a un gran equipo de caleuchanos del Buque Madre, pertenecientes a la Cámara Anclados a la cual pertenezco, tuvimos el desafío de organizar los Bogatunes virtuales desde el 21 de Mayo de 2020 y hasta el día de hoy. La tradición se mantuvo".


Respecto a los nuevos proyectos que se vienen, fue muy cauteloso y nos señaló el segundo objetivo que se espera implementar.


A principios de este año, el Comandante del Buque Madre y Presidente de la Corporación me invitó a participar del directorio, específicamente en el cargo de Brigadier Corporativo, con dos misiones absolutamente relevantes para el futuro de la Corporación. La primera de ellas es ser la voz de las Capitanías y Litorales frente al diario devenir de nuestra querida institución, y la segunda es desarrollar la Dirección de Extensión de la Corporación, la cual tiene como objetivo principal generar y apoyar la creación del Centro de ex cadetes de la Escuela Naval o “Alumni”, bajo el soporte y apoyo del Caleuche.


Para cumplir el primer objetivo es que estamos llevando a efecto reuniones virtuales con las Capitanías y Litorales, con la participación del Presidente de la Corporación, para conocer sus inquietudes y desafíos y que puedan planteárselos en forma directa al Presidente.


Para el segundo objetivo estamos desarrollando las bases programáticas y estatutarias para otorgar al “Alumni” de la Escuela Naval, sean o no Caleuchanos, estén en servicio activo o retirados una estructura social, administrativa y logística, mediante la conformación de Círculos bajo la siguiente estructura. Para pertenecer al “Alumni” no es requisito ser Caleuchano, pero esperamos que en un futuro, todos los “Alumni” lo sean.






Nuestro Brigadier destaca que "la estructura que se indica en la imagen es una propuesta inicial y que debe ser sometida a la aprobación de la Corporación".


En estos difíciles momentos, nuestro Brigadier hace un reconocimiento a nuestros socios caleuchanos.


"Quiero felicitar a todos los connavegantes, los cuales en estos difíciles momentos para el país producto primero del estallido social y luego por la pandemia, se han mantenido a bordo de nuestro buque espiritual, y entre todos estamos capeando el temporal. Hoy mas que nunca necesitamos que la tripulación y sus familias se cuiden, para que una vez amaine este temporal, podamos volver a reunirnos en las cubiertas en forma abierta y libre, que podamos volver a abrazarnos, a celebrar y a honrar nuestras tradiciones como corresponde".


Y para todos aquellos que deseen aportar su fe en nuestra Institución: "esperamos que iniciativas como la expuesta relativa a la Dirección de Extensión nos permita a futuro que esos mismos ex cadetes de la Escuela Naval crucen nuestro portalón como Caleuchanos, y encuentren a bordo de sus cubiertas y cámaras, un lugar donde seguir desarrollando el espíritu de fraternidad, camaradería y compañerismo que encontraron en la Escuela, o que siguen viviendo a través del servicio activo o en sus profesiones y emprendimientos".





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