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Comienzos del Centro de Ex Cadetes y Oficiales de la Armada


Hace algunos años, el Capitán de Navío Eduardo Zapata Bahamondes escribió la historia, desarrollo, finalidades, estatutos, ordenanzas, lemas, terminologías Caleuchanas y Ceremonia de Bogatunes propia del Buque Madre.


Primero fue en Valparaíso, el 25 de abril de 1925 en una sala del diario "La Unión", donde se reunieron catorce ingenieros y ex-Cadetes de la Escuela Naval, "con el fin de echar las bases para la formación de una asociación, bajo cuyo nombre debía reunir y mantener en constante armonía a los que se educaron en los planteles de la Armada, ligándolos de este modo por el estrecho lazo de una verdadera amistad y el franco y sincero cariño de compañeros de armas".


Así reza el "Acta Inaugural de la Asociación de Ex-Cadetes Navales e Ingenieros", subscrita en esa fecha por Octavio Carmona, Mario Cerda, Manuel Manríquez P., Reinaldo Maggiolo, Eleuterio Ramírez Monreal, Roberto Miranda, Jorge Berthelon, Ramón Contreras Vilches, Alfonso Manterola, Julio Tagle P. y Baldomero Riquelme A.


Hermoso es constatar que un puñado de adolescentes, en aquellos ya lejanos años, escribió y subscribió los postulados de lo que después, con el apoyo y la experiencia de hombres mayores, iba a establecerse en los Estatutos y en el Lema del "Centro de Ex-Cadetes y Oficiales de la Armada".


Ellos, con visión de hombres de experiencia, establecieron que la asociación que tuviera por finalidad mantener un estrecho vínculo de amistad entre una comunidad de hermanos, inspirada sólo por el amor a la Patria y por gratos recuerdos de sana juventud, no podría morir.


El 20 de mayo de 1925 se efectuó la 1 ª Sesión Extraordinaria de la Junta General de esta Asociación, de la que hay constancia en el Libro de Actas, que lleva adherida una fotografía de un grupo de 1 7 socios asistentes a ella, y que fue publicada por "La Unión" con el siguiente título: "Ayer se llevó a efecto en los Salones de "La Unión", la segunda reunión de los ex-Cadetes Navales e Ingenieros. Esta nueva institución que sale a la vida bajo excelentes auspicios está llamada a ser pronto, una de las mejores en su género, dado el entusiasmo de sus asociados y los fines de sana camaradería y estrechos lazos de amistad que unirán a los que se formaron bajo las aulas de nuestra gloriosa Armada".


EL SEGUNDO MOVIMIENTO


Y así ocurrió efectivamente: Esa chispa encendió un segundo movimiento, esta vez en Santiago. A fines del año 1932, año de deflación y de fuerte revalorización económica en el presupuesto de la Nación, por diferentes causas, se retiraron varios Cadetes de la Escuela Naval, quienes durante los períodos de vacaciones habían sido concurrentes asiduos al hermoso paseo de la Plaza Brasil de aquellos tiempos, juntamente con algunos Cadetes de la Escuela Militar y un joven civil, don Ricardo von Willigmann Chacón, nieto del Coronel don Manuel Chacón Caray, primo de nuestro héroe máximo. Este joven que no había podido realizar su aspiración de ingresar a la Escuela Naval, planeó con los que pudieron haber sido sus compañeros de curso, la formación de un Centro de Ex-Cadetes Navales.


Para efectuar una Asamblea preliminar, solicitaron el Salón de Honor de la Sociedad "Unión Comercial", ubicada en calle Estado Nº 3 3, de la cual era Director el General en retiro don Víctor Figueroa.


Fue así como el 13 de mayo de 1933 se llevó a efecto la primera reunión, a la que asistieron también como en el año 1925, catorce ex-Cadetes Navales.


En el Acta correspondiente se estableció que el objeto de la reunión era echar las bases de un Centro de Ex-Cadetes Navales, que tuviera por finalidad rendir permanente homenaje a las glorias de la Marina de Guerra y a la tradición naval heroica de nuestra Patria, al calor de la amistad y del recuerdo grato e imborrable de la estadía en la Escuela Mater. Lo que demostraba por segunda vez, aunque por otro grupo de adolescentes, la configuración de los postulados de lo que habría de ser "El Caleuche".


En aquella oportunidad se redactó también una nota dirigida al Director de la Escuela Naval, Comandante don Manfredo Becerra Saavedra, en la cual se le comunicaba la constitución de este Centro. Esta nota la llevó personalmente el socio Von Willigmann, y emocionó profundamente a su destinatario, quien entusiasmado con este bello gesto le indicó los nombres de otros antiguos compañeros de curso ya retirados, para que se le apersonara a fin de invitarlos a ingresar a la naciente organización.


Poco a poco fue aumentando el número de socios con la mayor concurrencia de Oficiales de la Armada en retiro, a quienes se pidió tomar la dirección del Centro, tanto por su experiencia y espíritu de organización como también por su solvencia económica, ya que su mantenimiento requería los gastos inherentes a toda organización. Entre ellos se destacaron los señores Santiago Zavala Aguirre, Ramón Rojas Castro, Joaquín Herrera Aguirre, Jorge López Videan, José Miguel Gaona Ramírez, Manuel de Santiago Valdés y Armando Parker Lara, que pasaron a formar un nuevo Directori